Como hemos visto en las dos entradas anteriores, el «timo de Bibiana Aído y Trinidad Jiménez» que promueve el proyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo (LOSSRIVE), solo pendiente de su ratificación por el Rey y su publicación en el BOE, afecta a amplias capas de la población española: a los más débiles e indefensos, los niños por nacer, amenazados de muerte; a las adolescentes de 16 años abandonadas a su suerte; a las mujeres que abortan por ignorancia, por presiones machistas, por desesperación o, a veces, por irresponsabilidad; a los niños y escolares adoctrinados por la ideología de género, a los padres expropiados de su derecho a elegir, a los médicos coaccionados a practicar abortos contra su conciencia, a los contribuyentes manipulados… Ante esto, podemos preguntarnos: ¿Le queda a la sociedad española fibra moral para reaccionar? La respuesta es compleja, pero además de alabar las numerosa iniciativas sociales y solidarias con la vida humana en gestación y la mujer, que empiezan a surgir con fuerza en la sociedad civil y en otros ámbitos, quiero hacer una sencilla y breve constatación, condicionado por ser padre objetor con tres hijos en edad escolar. Me refiero, a la reacción frente a la imposición totalitaria, de muchos padres españoles en el ámbito de la educación, que es el campo de juego donde se enfrentan a cara descubierta el poderoso Estado-Goliat con sus infinitos tentáculos y el pequeño David, los padres coraje y las madres de mayo, ondeando una sencilla, alegre y desnuda cometa roja como signo democrático, pacífico e irrefutable de libertad.
Manifiesto por la Libertad de Educación
El 20 de enero de 2010, según cuentan las crónicas, A «few good men» (Algunos hombres buenos) que valen su peso en oro, padres objetores e insobornables –y más de 150 entidades adheridas- presentaron un Manifiesto de advertencia. Después lanzaron al aire, en un gesto cargado de simbolismo, una cometa llamada libertad, roja como la sangre que corre por sus venas; escarlata por el anverso y reverso, sin consignas ideológicas, sin enigmas ni secretos. Me preguntas: ¿Quiénes son? Y yo te respondo: ¡Fuenteovejuna, señor! No tienen amo político ni patrón y se unen al grito: ¡Ni un paso atrás, todos a una!. ¡No es la hora del «sálvese quien pueda»! Al ver agitarse en el cielo esta cometa de la libertad es inevitable evocar las palabras del poeta Nicanor Parra: «Todavía vivimos en un bosque. ¿No sientes el murmullo de las hojas? Porque no me dirás que estoy soñando».
Y ahora, si no quieres ser timado, te brindo algunos consejos. Infórmate y lee el mencionado «Manifiesto por la Libertad de Educación» en www.españaeducaenlibertad.org; adhiérete libremente si el sentido común te lo pide o tu conciencia te lo reclama; difúndelo y asóciate, ¡todos a una!; y reza, si sabes, mientras desayunas… como Obama y el impostor Zapatero en Washington. Ama la vida y deja vivir. Sal a la calle. Manifiéstate. El domingo 7 de marzo tienes una cita en más de cien ciudades de España. Y sobre todo, no permitas que marquen a tus hijos, ni a los hijos de otros, cual ganado, con el hierro candente de la «perspectiva de género». Oriéntales, según tu criterio, en la vivencia de una sexualidad sana e integrada en el amor humano, responsable y verdadero. Es tu deber y tu derecho. Por su salud física y emocional y por su felicidad, merece la pena el esfuerzo y asumir algunos riesgos.
Permíteme ir concluir con una pizca de humor, porque, como diría JM en una de sus parodias en «La Hora de…»: «no pasa na…, pero, que sepas, que ser, ¡son!»…¡Aído, Jiménez y Cía, timadores profesionales! Nada que ver con “El Lazarillo de Tormes” que solo buscaba sobrevivir; estos pillos, por el contrario, se ausentan de sus escaños, nos esquilman los bolsillos con impuestos, se blindan con pensiones de oro y rodean de privilegios, y para más «inri» quieren contagiarnos el virus de sus obsesiones ideológicas y enfermizas AJyCía. Vacúnate, aún estás a tiempo.
El dar al Cesar lo que es del Cesar no significa que no se pueda denunciar al Cesar cuando se comporta indignamente. Y si la justicia humana no enchirona a los timadores, o nos trinca a los estafados, aún nos quedará «El Tío la Vara», ese «hombre o pájaro» que ejerce de justiciero en «La Hora de José Mota».
Y si, hasta aquí, en la lectura has llegado, apreciado ciudadano o ciudadana, mil gracias. Hasta otra.
Miguel Ausín González
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Dios mío ¡Cuando vendrá el tio l´bara y les dara a estas el caldo que se merecen!
Felicidades Miguel.
Parodiando la campaña humillante que las madres y amas de casa tenemos que sufrir en Extremadura dire: ¡cuánto alpargatazo que les ha faltado a estas!
Jamás pensé que en la época actual del siglo XXI existiese en España un sector tan integrista como el vuestro, es más, incluso más peligroso que el propio talibán, porque estando en democracia, utilizan la hipocresia y la desfachatez para ocultar su misogenia.
Miguel: muchas gracias por estos tres artículos.
Antonia Arneta: los juicios gratuitos y los insultos no; pero ¿sería tan amable de explicarme qué es la hipocresia, y, sobre todo, la misogenia?
Pues yo no veo misoginia por ningín sitio.
Gracias por advertirnos de los peligros que encierra el capítulo educativo de la ley del aborto. Me esforzaré y asumiré los riesgos que conlleve impedir que mis hijos sean adoctrinados en esta cultura de la muerte.
Antonia,
No se apure, mujer. Síganos tratando, intente conocernos un poco más y ponerse en nuestro lugar. Acérquese, no hay peligro. No somos seres tan extraños, de verdad. Se asombrará de lo valiosos que son la diversidad y los puntos de vista plurales en una sociedad compleja como es la nuestra. El pensamiento único y uniforme es aburrido y empobrecedor. Si le desafía salirse del rebaño, como nos pasa a nosotros, ha encontrado en este foro una mina.
Lo de la “hipocresía”, la “desfachatez” y la “misogenia”, nos lo va a tener que explicar más despacio porque no se entiende bien a qué viene. No es necesario insultar para dialogar ni para discrepar. Mejor razonar y argumentar que faltar al respeto sin venir a cuento. Aquí somos gente de paz.
La trilogia a acabado y seguimos en el principio: Aborta quien quiere, por muy diversas razones, algunas razones no las apruebo ni yo. pero es la vida de cada uno y nadie tiene derecho a meterse.
La que no quiera que no aborte, así de simple II<–sigue siendo asi de simple
quereis llegasteis a la trilogia III.
Ay, Antonia, ¡qué fatiga, hija! Ahora resulta que TODAS las mujeres tienen que ser como os de la gana a las feministas y tienen que pensar como os de la gana a vosotras, y si no, todos y todas somos una panda de misóginos (supongo que cuando has dicho “misogenia” querías decir “misoginia”. Lamento decpecionarte; no encontrarás por aquí nada de eso. Con tu ceguera ideológica creerás encontrarlo, pero es tu error.
¡Hala! Abre la mente, lee los artículos y los comentarios sin prejuicios y evoluciona. Somos mujeres tan libres, tan libres, que no nos hemos dejado poner el yugo feminista. Me hizo mucha gracia un comentario que leí una vez en un libro, a propósito de la famosa liberación sexual. Al cabo de los años, los que habían participado en ello decían con amargura que esa supuesta liberación había servido para que tuvieras que acostarte por narices incluso con el tío más feo y más repulsivo del grupo, simplemente para vieran que estabas “sexualmente liberada”. ¡Qué listos! A algunas no nos hace falta pasar por ciertas experiencias para ver lo que esconden. Bienvenida al blog!!
Antonia, maja, parate a pensar un poquico. Anda.
No hay mayor misoginia que la que se perpetra contra las mujeres abortadas cuando están en el vientre de sus madres.
Menos mal que cada vez hay más MARISAS y menos antonias.
Antonia,¿Has dicho algo sobre democracia, o me lo ha parecido a mí? Espero estar alucinando y no saber ya lo que leo, antes que tener ante mí a una mujer tan adormecida que cree que esta ley ha seguido un proceso válido en democracia. Tendría que cambiar m,i valoración sobre este sistema, si me garantizas que así ha sido.
Lo que resulta impresionante (No ya en el siglo XXI, sino que lo sería en cualquier otro)es el despotismo exacerbado con que se nos impone esta losa de ley incongruente y cruel. Sólo nos falta un corifeo que vaya repitiendo lo que el apuntador le dicte.
¿Crees que es moderno que el bien resida en leyes impopulares?¿Crees que éstas convierten el mal en bien?¿No ves algo alarmante en que se convierta lo que hasta ahora estaba tipificado como delito de ASESINATO en derecho?.
Rael: Lo que en las dos ediciones anteriores. (Quien no quiera, que nop mate, quien no qyuiera, que no viole, quien no quiera, que no robe…)¿Para qué molestarse entonces en hacer leyes?.
Sucede que cuando dijéramos “quien quiera, que defienda la vida y se oponga al aborto”, apareceríamo0s nosotros con el mismo derecho que ahora tenemos a hacerlo. Mañana verás que somos mayoría más que aplastante, aunque el resto de tu vida te dediques a negar esta evidencia -Que conoces-.
“Porque estando en democracia, utilizan la desfachatez y la hipocresía para ocultar su misoginia” -Dice Antonia-.
Hipocresía será la declaración de que esta ley pretende disminuir el numero de abortos, el abogar por derechos de la mujer, cuando se permite tan claramente que se la mate. (¿No sabes que hay igual número de fetos femeninos como niñas nacen?).
No es democrático imponer un “comité de expertos” sin admitir otras propuestas, ni que sus confabulaciones SEAN SECRETAS, que se rechace más de un millón de firmas en contra, se detenga a personas por mostrar la reproducción en goma de un feto, se disgreguen manifestaciones autorizadas a bofetada limpia por parte de la policía…
Tampoco es democrático que esta manipulación que supone la ley Aído no figure en el programa electoral del PSOE, que salió tras evidentes mentiras y manipulaciones en jornada de reflexión.
Pero creo que es democrático que expresemos nuestra opinión. Y sinó, me trae francamente al pairo, porque muestras un concepto inadmisible de democraticismificacionamiento-políticamente correcto.
Democrata (que no Demócrata) sigues con el mismo rollo de feministo listo y las mismas faltas de ortografía, de sintaxis y de expresión.
¡Viva la vida!
Ay, Antonia, que os encantaría que el pensamiento unico fuera el vuestro….La pruralidad, el respeto, las ideas, el progreso no tiene nada que ver con una adolescente preñada “quitandoselo” (el hijo), como dicen ellas, o las mas mayores que tambien lo dien así, con cara de circunstancias, tensión y poca pena.
Sí tienen que ver, Luisa.
-Pluralidad: Eran dos, pero después del aborto, queda en “singularidad”. Han matado a uno.
-Respeto: Ninguno, cuando se mata a un inocente y se engaña a una cría para que lo haga.
-Ideas: Es necesario renunciar a ellas para hacer algo así. A la que se piense lo más mínimo, repugna.
-Progreso: ¿Cómo va a progresar un mundo en que se hacen cosas así?.
Y Antonia lo sabe, pero se reserva la ocasión para cuando tenga un problema y el aborto pueda salvar su egoismo.