Ramón Novella IAComo es sabido, la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo que entrará en vigor el próximo 5 de julio llevará a las escuelas españolas lo que la propia norma denomina una educación sexual adecuada.

Con motivo de la inminente llegada de la nueva ley, Profesionales por la Ética ha celebrado un encuentro sobre las novedades educativas que conlleva. El encuentro ha sido con Ramón Novella, psicopedagogo, especialista en formación de padres e intervención psicopedagógica, profesor en la Facultat de Psicología de la Universidad Abat Oliba CEU y padre de 5 hijos.

PREGUNTA.- Tras la entrada en vigor de la Ley se introducirá en la escuela la salud sexual con carácter obligatorio y desde los 11 años, según adelantó la ministra de Sanidad ¿Considera Vd. adecuado que los niños y adolescentes reciban educación sexual en la escuela?

RESPUESTA.-

El problema de fondo está las intenciones y en la manera en cómo se han hecho las cosas. El primer criterio importante es que la educación sexual es una responsabilidad de las familias, y de nadie más. En todo caso, las familias deciden que tipo de escuela corresponde mejor con su criterio para educar a sus hijos y puede colaborar mejor en la educación de sus hijos. En ese caso, la escuela puede colaborar en la educación sexual siempre y cuando responda al ideario que tiene y a planteamientos que las familias han escogido. En el caso de la nueva Ley, la educación sexual está ligada a un planteamiento ideológico que muchos padres no comparten, y a la vez se pretende obligar a las escuelas a dar este tipo de educación que choca frontalmente sobre su visión del ser humano y su labor educativa. Se está imponiendo un modelo en un ámbito en el que debería haber libertad. Aparte que este planteamiento de educación sexual no favorece el desarrollo positivo de las personas y las convierte en seres infelices, eso sí completamente manipulables.

P. – El capítulo educativo de la conocida como «ley del aborto» tiene, entre otros objetivos, que los jóvenes aprendan a reconocer y aceptar la diversidad sexual, prevengan enfermedades e infecciones de transmisión sexual y embarazos no planificados. ¿Qué le parece que se impartan estos contenidos en la escuela?

R.-

En la escuela se puede asumir la función de prevención, y cuando existe una dificultad social, sea el consumo de drogas, el aumento del Sida o los embarazos en las adolescentes, la escuela puede colaborar en la labor de prevención. Aunque en este caso volvemos a ver planteamientos que vienen marcados por determinadas ideologías, como la de género o el relativismo, que como ya hemos podido comprobar, no son camino positivo de disminución de estas dificultades. Por ejemplo, hace muchos años se está informando a los adolescentes para prevenir embarazos pero el número de estos ha crecido espectacularmente. Quiere decir que es necesario un tipo de educación de fondo, de responsabilidad y de criterio, y no una basada en la permisividad.

Respecto a la diversidad sexual me parece intolerable que en la etapa final de la infancia y en la adolescencia se fomente este tipo de educación donde el chico o chica se tiene que plantear su tendencia sexual, es aberrante provocar estas situaciones en el ámbito escolar y sólo se pueden entender si detrás existen unos intereses en promover la homosexualidad.

P.- Por último, ante la implantación de la educación sexual obligatoria, ¿qué recomendaría Vd. a los padres y a los titulares de centros educativos?

R.-

Siempre es necesario informarse y saber que supone esta educación sexual obligatoria, que sepan coordinarse para evitar estas intenciones por parte del Gobierno, y que sepan estar en su lugar para defender la libertad de educación y no aceptar la imposición de un Estado o de una Administración autonómica.

A los padres les diría que asumieran con mayor responsabilidad su labor educativa y que reclamaran la ayuda que necesitaran a aquellas entidades y asociaciones que pudieran colaborar.

También es importante que se desarrollen planes y programas de educación sexual que busquen el desarrollo completo y positivo de los jóvenes, que colaboren con la labor de las familias, que no estén marcados por líneas ideológicas.
Nos encontramos ante una realidad de urgencia educativa donde nadie puede decir que esto no me afecta, todo lo contrario, nos afecta a todos y debemos de pronunciarnos para no dejarnos imponer aquello que no aporta Felicidad.

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Comentarios

3 comentarios

  1. marisa el 5/07/2010 5:16 am

    Deberes para padres durante los dias de descanso veraniego: ver cada mañana el video sobre la “Educación sexual que se va a dar a nuestros hijos”. Hoy 5 de Julio 2010 estas enseñanzas ya han entrado en vigor; matar a un niño en el seno materno es ya un derecho y para nuestros hijos, si no lo remediamos,… será una OBLIGACIÓN.

  2. Mª del Pilar el 12/07/2010 7:07 pm

    Es necesaria una reflexión seria por parte de los padres:¿Qué queremos que piensen nuestros hijos de la sexualidad?, ¿qué futuro sentimental nos gustaría para ellos?, ¿qué nos gustaría que pensaran sobre el aborto? No nos olvidemos que lo que se siembra es lo que se recoge. ¿Quienes sufren, luchan, pagan, se desviven, por nuestros hijos? ¿Porqué los padres tenemos derecho a opinar y decidir? Muy sencillo, porque mi marido y yo, un día decidimos que queríamos tener hijos, y Dios nos los dio; pero nosotros tenemos la obligación de educarlos, alimentarlos y darles lo necesario para que se conviertan en personas de bien, somos sus administradores, y el estado es subsiliario.Si la familia no existe, no hay estado. La familia es anterior, por lo tanto somos nosotros los responsables de su educación, porque los hijos son nuestros, no del estado. Si estamos en una democracia ¿porqué nos quieren quitar la patria potestad de nuestro hijos?

  3. Mª del Pilar el 12/07/2010 7:22 pm

    Se me olvidaba,¿quién va a sufrir las consecuencias de una educación sexual basada en el hedonismo, el libertinaje y la promiscuidad? Directamente, nuestros hijos, a quienes tenemos el deber de cuidar,y también, directamente los padres, que tendremos que recoger los juguetes rotos en que se convertiran unos niños a los que todavía no les toca este tipo de educación, y a los que pretenden manipular como marionetas.Porque los que primeron tiran la piedra, luego se sabe que esconden la mano.¡HIPÓCRITAS!

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