Hoy celebramos el nacimiento de la Beata Madre Teresa de Calcuta, una religiosa a la que todos hemos conocido, aunque sea a través de los medios de comunicación. Abandonó la enseñanza de jóvenes acomodadas de Calcuta para lanzarse a la aventura de recoger enfermos, pobres y moribundos. Mujer de fe, vivió como tantos santos, su «noche oscura». No practicó la filantropía sino la caridad. No se cortó un pelo al pedirle a los periodistas que cubrían la entrega del Premio Nobel de la Paz que se confesaran. O al abrir sus brazos a los niños que iban a ser abortados. Indiferente al qué dirán, Teresa de Calcuta no tuvo inconveniente en abrir una casa para enfermos de SIDA en la Ciudad del Vaticano. Nada es imposible para Dios; Teresa de Calcuta despreció el qué dirán y fue consciente de su misión contra viento y marea. Los sacramentos y la intensa vida de oración le fortalecían.
Otras referencias a la Madre Teresa en Profesionales por la Ética:
‘El Bronx se viste blanco y azul‘
Noticias y comentarios sobre el centenario:
‘Edificio del Bronx se iluminará de blanco y azul para honrar a Madre Teresa’ (ADN, 26/08/2010)
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