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¿Humanismo cristiano en el PP? Lo que está en juego y lo que no lo está

¿Humanismo cristiano en el PP? Lo que está en juego y lo que no lo está

Escrito el 17/02/2012 con 7 Comentarios

En el Congreso que acaba de iniciar el Partido Popular en Sevilla con el título Comprometidos por España se ha presentado una ponencia realizada por Santiago Cervera, José Ramón Bouza y Alberto Núñez Feijoo que recoge el siguiente texto referido al partido que gobierna actualmente nuestro país:

Está inspirado en los valores de la libertad, la democracia, la tolerancia y el humanismo cristiano, y está plenamente comprometido con las necesidades, las preocupaciones y los problemas de todos los ciudadanos.

Como ya ha sucedido en otras ocasiones, algunos compromisarios (pocos) han presentado una enmienda para eliminar la expresión humanismo cristiano y sustituirla por humanismo occidental o europeo con el argumento de que lo occidental ya incluye a lo cristiano porque el partido no debe identificarse con una confesión religiosa.

En primer lugar, conviene aclarar que una cosa es un partido confesional, cuyo ideario se identifica con una determinada confesión religiosa, y otra cosa es un partido que toma como referente los valores del humanismo cristiano, es decir la concepción cristiana de la persona y de la sociedad. Esto último no implica que todos sus miembros y votantes sean cristianos (católicos en el caso de España) pero reconoce y valora lo cristiano como una aportación esencial para la construcción del bien común y la vida en comunidad.

Naturalmente que lo occidental integra lo cristiano pero la realidad es que lo occidental y sus valores (dignidad de la persona humana, derechos humanos, separación Iglesia-Estado, libertad religiosa, dignidad común del hombre y la mujer, la justicia social…) son fruto de la evangelización de Europa y de la historia milenaria forjada por generaciones de cristianos, religiosos y laicos (con sus luces y sus sombras).

Otra cosa es que la Europa actual esté secularizada y sus hombres y mujeres estemos necesitados de una misión ingente y adaptada al siglo XXI en sus instrumentos y en sus medios, es decir la Nueva Evangelización. Y evidentemente esta no la traerá la política por si misma, aunque el marco jurídico, el ambiente social y el ejercicio de las responsabilidades públicas pueden ser un obstáculo o una ayuda para proponer el Evangelio con libertad y coherencia.

Para mí (sin querer juzgar las intenciones de nadie y con el riesgo de equivocarme) que la pretensión de eliminar el término cristiano podría responder a la mentalidad laicista de expulsar a los católicos de la construcción de la vida social y política dando por hecho que no tienen nada bueno que aportar y que son portadores de creencias irracionales que pretenden imponer a toda la sociedad.

Muy al contrario, la presencia de ciudadanos cristianos comprometidos con la sociedad y el ejercicio de la política es hoy más necesaria que nunca. En una sociedad en crisis, falta de liderazgos políticos y sociales, los católicos estamos llamados a hacernos presentes no para imponer creencias sino para trabajar con responsabilidad, realismo y pasión por los derechos y la dignidad de la persona, la justicia social, la libertad y la convivencia entre los españoles. Es decir, trabajar por el bien de todos, según la significativa definición de «bien común» formulada por Benedicto XVI.

Teresa García-Noblejas

7 comentarios

  1. Feinberg17/02/2012 at 20:11Reply

    Pero lo cierto es que sí hay cristianos que pretenden imponer su antropología a la sociedad, aunque sea posible de buena fe estar radicalmente opuesto a ella. Son los cristianos que pretenden impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo, y que pertenecen a la misma errónea tradición que se opuso al divorcio en los 80 y al matrimonio civil a finales de los 1860. Son los mismos que pretenden que el Estado de preferencia a su religión con los espurios argumentos de que es la verdadera o de que es la tradicional.

  2. profesionalesetica18/02/2012 at 00:31Reply

    Amigo, el artículo 16 de la Constitución establece que el Estado tendrá un trato especial con la Iglesia Católica. Otra cosa es que Vd. tenga posiciones preconstitucionales.

  3. Jose18/02/2012 at 01:17Reply

    Amigo, no sé qué C ha leído. La del Reino de España sólo menciona a la Iglesia, junto con las demás confesiones, para señalar que el Estado está obligado a mantener con todas ellas relaciones de cooperación. Justo tras proclamar que el Estado no puede imponer ninguna religión y que los españoles gozan de libertad de conciencia.

    Esto por supuesto prohíbe que el Derecho civil esté inspirado en una antropología cristiana que excluya otras formas de vida. En vez de ‘antropología cristiana’ o ‘moral católica’ podrán llamarlo Derecho natural, pero eso no obsta a que se trata de su ideología privada.

    Que el matrimonio fuera sólo entre hombre y mujer es tan contrario al espírito liberal de la C como que no hubiera divorcio, o que no existiera el matrimonio civil.

    Creen que la sociedad debe ser más cristiana¿ Les invito a no usar al Estadompara ello. Es lo decente. Es a lo que ha de comprometerse el PP.

  4. PoliticallyIncorrect19/02/2012 at 05:30Reply

    La progresia hace a la gente idiota. Este no es un tema de “confesionalidad” sino de exactitud historica. Esto es lo que dijo Jurgen Habermas, filosofo ateo y uno de los mas influyentes en la actualidad, en 1999,

    http://en.wikipedia.org/wiki/J%C3%BCrgen_Habermas ,

    “For the normative self-understanding of modernity, Christianity has functioned as more than just a precursor or catalyst. Universalistic egalitarianism, from which sprang the ideals of freedom and a collective life in solidarity, the autonomous conduct of life and emancipation, the individual morality of conscience, human rights and democracy, is the direct legacy of the Judaic ethic of justice and the Christian ethic of love. This legacy, substantially unchanged, has been the object of a continual critical reappropriation and reinterpretation. Up to this very day there is no alternative to it. And in light of the current challenges of a post-national constellation, we must draw sustenance now, as in the past, from this substance. Everything else is idle postmodern talk.”

    “para que se entienda la modernidad, la Cristiandad ha funcionado mas alla que solo un mero precursor o catalizador. Igualdad universal, de la que surgieron las ideas de libertad y vida colectiva en solidaridad, la autonoma conducta en la vida y en la emancipacion, la moralidad individual de la consciencia, los derechos humanos y la democracia, es un legado directo de la etica judia de justicia y de la etica cristiana del amor. Esta herencia, en su substancia inmutable, ha sido objeto de reapropriaicion continua y reinterpretacion. Aun a dia de hay no hay alternativa para la misma. A la luz de los actuales desafios en un mundo post nacional, debemos sacar la substancia ahora como en el pasado de esta idea. Lo demas es charlataneria postmodernista”.

  5. Jose19/02/2012 at 22:08Reply

    Amigo, creo que ha leído poco de Habermas. Por supuesto que el cristianismo es una de las tradiciones de las que surge la modernidad europea, la Ilustración, y, por supuesto que contiene mucha verdad. Eso es lo que Habermas y todos creemos.

    Pero ustedes van más allá y ahí es donde Habermas y otros les queremos poner el freno que la ética require. Como dice Habermas, la religión debe formar parte del discurso público, pues hay ciudadanos que tienen una forma de vida religiosa. Ahora bien, la religión no debe formar parte nunca, sostiene, del discurso dentro de las instituciones políticas.

    Para Habermas cuando una decisión política sólo puede justificarse desde la aceptación de una religión, ésta es una política ielgítima.

    Por eso un partido debe eliminar de sí toda referencia a la religión. Hace política dentro de las insttuciones.

  6. PoliticallyIncorrect20/02/2012 at 22:02Reply

    Jose, hablar de humanismo cristiano es hablar de exactitud historica. En eso parece que estamos todos de acuerdo, incluido Habermas. Como dice el, lo demas es pura charlataneria postmodernista. Y es con eso con lo que me quedo (la dictadura mental del todo o nada no va conmigo).

    Un partido politico no tiene ninguna obligacion en ser activamente “secular” o “laico”. La concepcion laica/atea/secular de la vida es una forma de ver el mundo como cualquier otra y por tanto no puede ser impuesta a nadie. Y desde luego, en mi opinion, es muy inferior a una vision cristiana. Hasta ahora los unicos que han planteado un regimen activamente ateo/laico/secular han sido las dictaduras comunistas y ya sabemos lo que son.

    El PP tiene derecho a declarar sus influencias historicas. Otra cosa es que despues se aplique o no el cuento en la hora de hacer politica. Las elecciones estan para algo. Si los dirigentes politicos activamente persiguen politicas que no son de gusto de la mayoria de votantes, se iran a pique en las proximas elecciones. Lo demas, es intentar usar a los partidos politicos para socializar el ateismo por obligacion.

  7. Jose21/02/2012 at 10:28Reply

    Amigo, comprendo que usted, por las lecturas que haya hecho o por lo que le hayan enseñado, crea que cuando alguien como Habermas o muchos otros sostienen que un partido tiene la obligación de imponer una cosmovisión religosa quieren decir que deben imponer una cosmovisión secular.

    Afortunadamente para usted y para todos ello no es así. Hay una tercera opción, la buena opción. Es la opción por la libertad política. Una de las misiones del Estado es garantizar que cada ciudadano pueda vivir en paz según su cosmovisión.

    Eso implica, primero, que el Estado no puede identificarse con ninguna cosmovisión. Segundo, implica que el Estado no puede aplicar políticas que sólo desde unas cosmovisiones estén justificadas.

    Por eso es legítimo que haya leyes contra el homicidio, pero no contra el aborto. Que haya leyes a favor de la igualdad entre hombre y mujer, pero no que impidan el matrimonio entre personas del mismo sexo.

    Lo que la ética exige es construir una sociedad en la que los católicos puedan serlo libremente y los no-católicos también.

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