Profesionales por la Ética
El timo de la ideología de género (I)

El timo de la ideología de género (I)

Escrito el 11/04/2012 con 17 Comentarios

No permitas que la realidad te estropee una buena noticia

Llevo 22 años como profesora de Educación Física (EF). En esta asignatura, la evidencia de que hombres y mujeres no somos iguales se manifiesta en cada hora de clase.

Al principio me parecía un tremendo desatino la coeducación en EF por las diferencias corporales, de gustos, de intereses y de cualidades físicas que existían entre chicos y chicas y que dificultaban el buen funcionamiento de la clase. Con el tiempo me he acostumbrado y me sirve para incentivar a unos y otras a hacer cosas que no les gustan y a conocer sus diferencias.

A las chicas mayoritariamente no les gustan los deportes que suponen contacto, los balonazos, cansarse en exceso, competir… a los chicos les encanta. A las chicas les gusta la actividad física con ritmo y música, la intensidad moderada, la colaboración frente a la competición y los deportes sin contacto del estilo del vóley, a los chicos les aburre o llanamente les horroriza.

En un día de mucha saturación de exámenes, los chicos piden, en lugar de clase, jugar un partido, casi siempre de futbol y las chicas, salvo que las amenaces con un negativo para que hagan ejercicio físico, se sientan a charlar aprovechando el menor descuido del profesor.  Hablo de aquel 1º de BUP, actual 3º de ESO en el que todas las chicas son mujeres respecto a su desarrollo y los chicos comienzan a desarrollar. Y de los cursos posteriores.

Al instaurarse la LOGSE, tuve que dar durante cuatro años a los cursos de 1º y 2º de ESO, 12 y 13 años, donde constaté que las diferencias entre niños y niñas frente al deporte, algo suavizadas por el placer de la infancia por el juego, se acentuaban enormemente cuando comenzaba el desarrollo de las chicas.

Me parecía normal según los conocimientos que tenía de antropología y de las bases biológicas de los comportamientos humanos. Nunca me ha preocupado la enorme diferencia que hay en la actitud de hombres y mujeres frente al ejercicio físico porque sé que somos diferentes, tan diferentes como a la naturaleza le ha venido bien moldearnos en aras de sus intereses, que en nada tienen que ver con las creaciones culturales posteriores.

Mi problema comenzó cuando en Madrid se pusieron en marcha los Campeonatos Escolares de la Comunidad de Madrid, un proyecto educativo para fomentar el deporte en los adolescentes o impedir que lo abandonaran al comenzar la adolescencia.

En las reuniones con los profesores de Educación Física de los muchos centros implicados en el programa, empecé a escuchar las quejas sobre la baja participación femenina, la dificultad de conseguir sacar adelante equipos de chicas pese a la «incentivación acentuada» de los profesores sobre ellas. Mis colegas las acusaban de vagas, comodonas, pasotas…

Me imaginaba a aquellas adolescentes, muchas de ellas estudiosas y trabajadoras, acusadas de vagas y comodonas por no cumplir los estereotipos de igualdad que la ideología de género esperaba de ellas, por dejarse llevar por su biología, acusadas de asumir los roles sociales contra los que se luchaba… en fin, acusadas de no ser capaces de decidir por ellas mismas. Culpables por no ser como los hombres.

Estaba indignada, pero al momento me di cuenta de que todos esos bienintencionados profesores de Educación Física, que cometían uno de los más crueles actos de discriminación contra la mujer que se han hecho últimamente al insultarla por no cumplir los parámetros masculinos en deportes, al despreciarla por ser como es, mujer ni más ni menos, no tenían ni idea de las bases biológicas del comportamiento humano. Para ellos, los comportamientos humanos eran únicamente fruto de la educación, una creación cultural  y las chicas actuaban así por causa de los estereotipos y los roles sociales, por una educación sexista que las obligaba a actuar de forma diferente a los hombres. Aunque lleváramos 20 años de coeducación, aunque lleváramos 20 años de erradicación de estereotipos sexistas…Para ellos, los roles sociales, agazapados en oscuras trinchera, salían continuamente a apoderarse de las mentes femeninas. Sí, agazapados en millones de años de éxito evolutivo y escondidos en la biología de cada alumna.

La ideología de género les había cerrado los ojos a la evidencia diaria de clase y de verdad creían que hombres y mujeres somos iguales. Y no comprendían por qué la realidad les estropeaba tan estupenda noticia.

Nadie va a discutir, a estas alturas, que somos iguales en derechos y dignidad, pero negar, en aras de una fabricación artificial de igualdad donde no la hay, que hombres y mujeres pensamos, sentimos y nos comportamos diferente, es como defender, contra toda evidencia, que la Tierra es triangular. Decidí hacer un estudio sobre el tema. Corría el año 2005.

Alicia V. Rubio Calle

17 comentarios

  1. Julián Fernández Blanco11/04/2012 at 11:51Reply

    La ideología de género no se combate con la indignación. Ni con ideología. Sino con cabeza y ciencia. El sustrato de la ideología de género es evitar la distinción masculino-femenino y negar la palabra “sexo”, que sustituyen por “género”. Según ellos todos seríamos iguales, lo biológico no cuenta, y lo importante es el género, que se define por la identidad afectivo-sexual que cada uno se construye al margen de presupuestos objetivos como la biología. “Sexo” es algo objetivo, y no lo quieren, “género” algo subjetivo: lo que a mí se me apetece. Lógicamente esto no tiene ninguna base científica sino que es pura ideología. Negar la biología es simplemente negar la realidad. No hace falta colocarse en el mismo plano que ellos: su base es muy pobre. Creo que presentando muy bien los datos científicos se puede desautorizar, y dejar a la claras la miseria moral de la ideología de género, que es mucha.

  2. Mª Pilar11/04/2012 at 13:18Reply

    Si, podemos dar muchas razones científicas, pero… si no llegan a la gente… además cuando hay muchos intereses económicos creados: anticonceptivos, abortorios, etc… Es un David muy pequeñito contra un Goliat gigantesco. Su base es muy pobre pero es ideológica, pasional y económica.
    Eso sí ¡David venció! Y ¡Cristo resucitó! El bien siempre vence…Necesitamos fe ¿no?

  3. María M11/04/2012 at 14:29Reply

    Gracias por este artículo tan clarificador sobre el tema.

  4. alicia11/04/2012 at 21:01Reply

    Julián, estoy de acuerdo contigo: pruebas y razón. Lo increible es que tengamos que aportar pruebas ante una evidencia “evidente”. de todas formas, creo que he hecho un trabajo que aporta pruebas y que me ha llevado un tiempo.
    Pilar, es verdad que no se llega facilmente a los que abrazan estas tonterías sin analizarlas. Pero poco a poco y con la razón a nuestro favor, se siembra.
    María, hay otros dos artículos tratando de explicar la situación en EF y en el fondo en toda la sociedad y que resume el trabajo que llevo tiempo haciendo. Espero que te gusten.
    Al final, la verdad siempre se abre camino. Lo que pasa es que tarda tiempo…y se nos hace tan largo y tan difícil…

  5. Julian Jose Fernandez Blanco13/04/2012 at 08:40Reply

    Perdón. Quise aportar, pero no agradecía el artículo tan clarificador de Alicia. Muchas gracias

  6. Manuel20/04/2012 at 20:04Reply

    Que articulo tan bien razonado y sin ningún rencor. Que tomen nota las “de género” de la realidad, claro que esas es lo que quieren evitar; ver la realidad.
    ¿Qué finalidad tendrá todo este sinsentido, creen que pueden imponer algo tan descabellado? Creo que cuantos más se dan cuenta de lo que realmente es esto, por muchos aun creen que es igualar a la mujer en derechos, más gente levantará la voz.

  7. Mª del Pilar27/04/2012 at 23:48Reply

    Parece mentira pero ante tantas evidencias de la diferencia física y psíquica entre el hombre y la mujer, hay feministas y feministos que siguen en le brecha. En mi vida habría pensado que esto se pudiera sostener. Sencillamente la imbecilidad en grado sumo.

  8. Mª del Pilar27/04/2012 at 23:50Reply

    Muchas gracias por el artículo, es muy agradable de leer algo así sin ponerse enferma. Parece mentira pero ante tantas evidencias de la diferencia física y psíquica entre el hombre y la mujer, hay feministas y feministos que siguen en le brecha. En mi vida habría pensado que esto se pudiera sostener. Sencillamente la imbecilidad en grado sumo.

  9. Salomé Parodi10/05/2012 at 14:57Reply

    Muy interesante y qué pasó con la segunda parte? la estoy esperando

  10. Jaime10/05/2012 at 16:43Reply

    Gracias por el articulo. Felicito a los que han participado en la sección de comentarios, son personas cultas, que expresan sus opiniones sin ofender a los participantes ni al que creo el articulo. Ademas en el campo del derecho no debe existir diferencia entre hombre y mujer pora que se aplique la justicia.
    Definitivamente en en campo afectivo y sexual existen diferencias muy claras entre masculino y femenino.

  11. Ideología de género: la mentira silenciosa | Jóvenes en Contravía11/05/2013 at 01:36Reply

    […] Si te interesó este tema y quieres conocer más al respecto, te invitamos a  visitar el portal de Profesionales por la ética. […]

  12. Ideología de género: la mentira silenciosa | Jóvenes en Contravía11/05/2013 at 01:52Reply

    […] Si te interesó este tema y quieres conocer más al respecto, te invitamos a  visitar el portal de Profesionales por la ética. […]

  13. Jy01/05/2014 at 20:45Reply

    Bien. Bibiana Andersen es el icono de la ideología de género, es un icono de los progres de izquierda. Este hombre, puesto que sigue conservando sus genes masculinos; decidió someterse a operaciones de cirugía, tratamientos hormonales; y cambiar su aspecto exterior. Pero, de su vientre nunca va a nacer ninguna criatura; y tampoco va a poder regar las plantas con sangre menstrual, agua, usando una bonita copa.
    Todos venimos de la unión de un hombre y una mujer. Los casos de hermafroditismo entre los seres humanos son muy raros.
    Estos descerebrados del parlamento andaluz; les da igual que los alumnos andaluces cuando acaben el bachillerato; no sepan leer bien; ni sepan una palabra de latín, de historia de España. Pero, les van a obligar a estudiar los casos de cambio de sexo; es un tema muy complejo que sólo conocen bien los médicos, especialistas en genética, los cirujanos.
    Creo que los profesionales de la sanidad han estado demasiado tiempo callados; son, por tanto, cómplices del lavado de coco que pretenden ejercer sobre la sociedad española; de manera especial, sobre los niños y jóvenes.

  14. dirección02/05/2014 at 18:51Reply

    Los niños y niñas no juegan igual en el patio del colegio. Los niños suelen preferir los juegos más agresivos, violentos, de mayor contacto. Les agrada más pelear, pegarse golpes entre ellos que a las niñas.
    Y esto se puede ver en todos los patios de recreo de los colegios, los críos son muy naturales, no fingen, ni se plantean lo de la ideología de género. Sale todo de su interior.
    El machismo de los profesores de educación física es evidente. Los niños y niñas no son iguales en la forma de hacer deporte, y a partir de la pubertad, con el cambio, los cambios se acentúan. Y se empeñan en que chicos y chicas practiquen deporte de la misma manera. No tienen la misma potencia muscular, fuerza, agresividad, flexibilidad.
    En la Europa del Este, los entrenadores se empeñaban en dar hormonas masculinas a algunas atletas, corredoras, para aumentar las marcas. En el fondo, eran profundamente machistas.

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Idiomas
Redes Sociales
Twitter: profesionales
Histórico