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Conviene recordar

Conviene recordar

Escrito el 02/08/2012 con 15 Comentarios

En este tiempo de deriva y ruina económica, de confusión política, de devastación moral y pérdida del sentido que, como Nación deberíamos tener; cuando acabamos de terminar el mes, quizá, más negro de nuestra reciente historia, si exceptuamos el mismo mes de 1936; tenemos, sin embargo, la oportunidad de traer a nuestra inconsistente y tornadiza memoria, dos acontecimientos acaecidos en el corto espacio temporal de nueve días, pero separados por trescientos años. No tanto los hechos en sí mismos, si no las casualidades o venturas que se dieron en ellos merecen ser destacados como hitos que conviene recordar aquí y ahora. Uno, tuvo lugar un 16 de julio de 1212; el otro, un 25 de julio de 1512; ambos fueron determinantes para la unidad e integridad de España. El primero además, trajo como consecuencia, el definitivo abandono por parte de las tropas almohades, de la idea de una nueva invasión de la península, no olvidemos que se trataban de islámicos fanáticos decididos a llevar la media luna roja hasta la mismísima Roma La resultante del segundo, el espaldarazo definitivo para la unidad de la nación española. Nos estamos refiriendo, en primer lugar, a la Batalla de la Navas de Tolosa y, en segundo término, a la incorporación definitiva del Reino de Navarra a la Corona de Castilla.

En la Batalla de la Navas de Tolosa, un lunes, 16 de julio de 1212 (se ha cumplido este año el VIII centenario), día de la Virgen del Carmen, las tropas castellanas comandadas por su rey, Alfonso VIII[1], a las que se unieron las aragonesas (unos 8.500 aragoneses y catalanes), al mando del suyo, Pedro II, junto con doscientos jinetes navarros del rey Sancho VII, fielmente seguidos por los caballeros templarios, calatravos y de Santiago, sin olvidar las milicias concejiles, tropas populares, para entendernos, infligieron al nuevo invasor, Miramamolín al Nasir, una de las derrotas más grandes, hasta entonces conocidas. Sólo faltó a la cita el rey de León, Alfonso IX, aunque sí envió tropas.

Dejando aparte los pormenores de la batalla en sí, con sus vaivenes y estrategias, y sabiendo el desenlace final de misma; mucho y bien se ha escrito sobre el particular, conviene recordar cómo por primera vez en la historia de la Reconquista, los reinos cristianos se unen para dar un golpe de importancia capital a una ocupación que ya se alargaba por más cinco siglos (aún pasarían, casi, tres más para su final). Así mismo, conviene recordar, cómo al mando de la vanguardia cristiana, formada por castellanos, aragoneses y navarros, se encontraba el vasco Diego López de Haro II (la Gran Vía de Bilbao lleva el nombre de uno de sus sucesores), quinto señor de Vizcaya por más señas; cómo las Milicias del concejo de Madrid fueron totalmente aniquiladas junto con otras, o cómo en los momentos de zozobra y cuando se veía perdida la batalla, el Rey Alfonso, haciendo gala de un arrojo envidiable, se dirigió al arzobispo Jiménez de Rada al grito de: «Aquí, señor obispo, morimos todos», siendo él mismo el que se abalanzó sobre la morería, llevando tras de sí a los reyes de Aragón y Navarra. Sí, amigos, conviene recodar estas gestas en esta hora en que la unidad de España se pone en solfa continuamente.

No se queda atrás, en este mismo escenario, el segundo acontecimiento referido, la incorporación del Reino de Navarra a la Corona de Castilla. Conviene recordar que, el Reino de Navarra, es uno de los primeros reinos cristianos de la península; de él se tienen vagas noticias desde el año 777, como feudo de un pueblo llamado «de los vascones», vencedores de Carlomagno en Roncesvalles, (778). Sólo a partir de Iñigo Arista, príncipe o señor de los vascones (824), es cuando se puede afirmar la existencia de un reino primigenio, denominado Reino de Pamplona, luego de Navarra, manteniéndose como tal hasta Teobaldo I (1234 -1253).

Es a partir del reinado de este rey, sucesor del guerreador en las Navas de Tolosa, cuando el Reino de Navarra cae en la órbita del Reino de Francia, manteniéndose esta situación hasta que, a la sazón el rey de Navarra, Jaime III, firma un 18 de julio de 1512 (¿curioso, no?), el Tratado de Blois con Francisco I, rey de Francia y enemigo de Fernando II de Aragón (luego, también de Carlos I).

Fernando, viudo de Isabel I de Castilla y consolidada la unidad de Castilla y Aragón en su hija, Juana,conviene recordar, y casado en segundas nupcias con Germana de Foix, lo que le hacía depositario de derechos dinásticos a la corona navarra, considerando perjudicial para sus intereses dicho tratado, entre otras cosas, conviene recordar; por su ideal de unidad de España, envía al II Duque de Alba, D.Fadrique Álvarez de Toledo con sus tropas hacia Pamplona, desde Álava. Pocos días después de la firma del malhadado tratado, el 25 de julio de 1512, día de Santiago, patrón de España, la ciudad firma la capitulación negociada a sus puertas un día antes. La unidad de los reinos cristianos al sur de los Pirineos, era una realidad de «facto» (se acaba de cumplir el V centenario de los hechos). Conviene recordar.

No obstante, no será hasta el año siguiente, cuando el Rey Católico jure en las Cortes de Navarra «como Católico rey don Fernando, rey de Navarra nuestro señor de aquí en adelante» y sea, de derecho, consolidada la unidad de España. Conviene recordar. El Reino de Navarra quedará unido a la Corona de Castilla, por expreso deseo del rey Fernando, el año 1515, un año antes de su muerte.

Que esta unidad tuvo algunas fases de resistencia es bien sabido, siendo en una de  las ocasiones (1521) cuando se dio el episodio que comentamos a continuación.

Venía con las tropas invasoras llegadas de más allá de los Pirineos, un tal Francisco de Asís, perdón por la irreverencia, encontrándose en Pamplona con las tropas defensoras, entre las cuales se encontraba un vasco llamado Ignacio de Loyola[2], conviene recordar, que cae herido en la refriega. Hoy todavía se puede ver el monumento levantado en la capital navarra recordando este hecho. Cosas de aquellos tiempos, un vasco defendiendo a España y la unidad con Navarra. Conviene recodar.

Marcos Antonio Galiana Cortés

[1] Derrotado en Alarcos (1195), supo ver el peligro que para la Reconquista suponía un posible avance almohade.

[2] Caprichos que tiene la Historia.

15 comentarios

  1. María del Rosario de Felipe03/08/2012 at 12:01Reply

    Este artículo está escrito muy a propósito de lo que está ocurriendo en España en la actualidad. Estamos muy desunidos, y en el momento actual necesitariamo unirnos todos los españoles para sacar el país de la corrupción, consecuencia de la pérdida de valores cristianos,. Solo así podriamos recuperar nuestro país, del que siempre hemos estado orgullosos.
    María Rosario de Felipe

    • MarcosA09/08/2012 at 01:40Reply

      Te agrdezco tu comentario en lo que vale para seguir investigando en hechos que engrandecieron nuestra Historia como Nación y que se quieren desvirtuar. Bastante “leyenda negra” tenemos con la inventada acerca de la Conquista de América.

  2. Alfonso Carlos Diaz Perez04/08/2012 at 17:26Reply

    Buen artículo sobre hechos que no solo se deben recordar, sino tambien difundir, para que no avancen los falsos acontecimientos inventados por los antihistoriadores que mienten descaradamente para realzar sus ideas. Como añadido, tambien conviene recordar, que fueron los guipuzcoanos y vizcaínos los que pidieron a Fernando el Católico entrar los primeros en Pamplona.
    Creo que hay un error, que debe ser de transcripción. En vez de Jaime III debe ser Juan III de Albret esposo de Catalina de Foix. En el Reino de Navarra no hubo ningún rey llamado Jaime.

    • MarcosA09/08/2012 at 01:37Reply

      Efectivamente, tienes toda la razón, Alfonso. No es Jaime, sino, Juan III Albret. Muchas gracias por tu interés. Un abrazo

  3. Jesús Adán05/08/2012 at 19:00Reply

    Me ha parecido tu articulo, muy bueno. Pone el dedo en la llaga. Es lamentable que estemos aún con el tema de deshacer, lo que hace tantísimo tiempo costo unir. La politica lo en-mierda todo en este pais.

    • MarcosA09/08/2012 at 01:42Reply

      Jesús, tu comentario me anima a seguir buceando en nuestra Historia para desenmascarar a los truhanes que quieren tergiversarla. Un abrazo y gracias

  4. Feinberg06/08/2012 at 12:22Reply

    Dos cosas:

    a) Una victoria militar del siglo XIII de príncipes descendientes de los visigodos sobre príncipes musulmanes poco importa en relación con si algún pueblo de España tiene derecho de autodeterminación o no. Lo primero es una disputa ente aristócratas disfrazada de disputa religiosa. Lo segundo es una pregunta ética.

    b) El autor no logra ocultar que Navarra fue anexada a los territorios de los reyes de Castilla y Aragón mediante ocupación militar. Como todos sabemos hoy en día, la ocupación militar no da ningún derecho al conquistador sobre el pueblo conquistado (aunque entonces esto se ignorara, dado el atraso moral del siglo XVI). Por tanto, no es fecha de celebración, sino de lamento. Y también es irrelevante para la cuestión actual de la unidad de España.

    • MarcosA09/08/2012 at 02:00Reply

      Apreciado Sr. Aunque no esté en absoluto de acuerdo con su comentario, se lo agradezco poque me permite alguna aclaración.
      1ª Cualquier historiador medianamente imparcial sabe que lo que se dilucidaba en la batalla de las Navas de Tolosa era algo más de lo que usted llama “disputa entre aristócratas”. No en balde fue declarada Cruzada por el Papa. En cualquier libro serio sobre el tema podrá ver que los sarrcenos de aristócratas tenían lo que yo puedo tener de Obispo, o sea, ¡nada!
      2º Esta batalla no tiene nada ver con ningún derecho de autodeterminación ¿dónde se dice algo de esto en mi artículo? Sólo se exalta un principio unitario ante una amenaza conjunta.
      3º Los avatares del Reino de Navarra son mucho más complejos de lo que aquí se dice, casi de pasada y, por supuesto, el atraso moral lo seguimos padeciendo ¿no cree usted?.
      Un saludo

  5. Feinberg09/08/2012 at 17:16Reply

    Sr., Marcos,

    No me dice nada que el papa lo llamara ‘Cruzada’. Salvo que favorecía a los intereses de la Iglesia, que no considero legítimos.

    En efecto, seguimos padeciendo atraso moral. Aunque no tanto como el que padecían los Reyes Católicos. Al fin y al cabo, lo que hicieron con moros y judíos hoy nuestro Código Penal lo considera crimen contra la humanidad. Y créame, no somos nosotros los que nos estamos equivocando ni la moral es algo relativo a cada época.

    • MarcosA10/08/2012 at 02:15Reply

      Apreciado Sr.:
      Cuando reafirmo lo de “Cruzada” es que la intención de esa btaallano era la de una disputa aristocrática. No sé si no me entiende o no me quiere entender.
      En cuanto a los de los Reyes Católicos, permítame aclararle, por si no lo sabe, que mucho antes que ellos, lo hicieron franceses, ingleses y demás calaña tan europea que ahora nos chulean ¿No cree usted que ya está bien de “leyendas negras”. En todas partes han cocido las mismas habas. Y, efectivamente, la moral es siempre la misma, por eso digo que ahora ¡hay menos! No me trate de comparar el siglo XV con el XXI porque,posiblemente, salgamos malparados.

  6. MarcosA10/08/2012 at 02:17Reply

    Y con esto, por mi parte, doy por terminada la dicusión. Le agradezco sus comentarios porque siempre es bueno el contraste de parceres. Un saludo cordial

  7. NGG12/08/2012 at 00:17Reply

    Muy bien MarcosA, nunca se ha de discutir con un necio.

    • MarcosA13/08/2012 at 12:01Reply

      No sé quién eres pero te agradezco tu apoyo. Cuando escribo algo lo hago según mi saber y convinciones e intento ser lo menos subjetivo posible, aunque me guste la ironía.

  8. ARC20/08/2012 at 23:51Reply

    Anda… este sr Fainberg no tiene ni idea de historia, sólo de consignas ideológicas y leyendas negras sin base lógica y encima pretende, anacrónicamente, juzgar una época con las normas y la evolución ( para bien o para mal) de otra, justo lo que todo buen historiador o persona deseosa de compreder el pasado jamás debería hacer.
    Ahhh perdón, que de esa forma puede meterse con determinados grupos de personas actuales achacándoles las acciones de otros realizadas hace 500 años y bajo otras circunstacias, leyes, vivencias…

    • MarcosA11/09/2012 at 23:12Reply

      Muchas gracias por tu comentario y sus apreciaciones. ¡cuánto más ganaríamos todos si intentásemos despojarnos de ideologías!

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