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Defendamos la Universidad pública… a palos

Defendamos la Universidad pública… a palos

Escrito el 28/11/2013 con 1 Comentario

Soy de la generación que padeció la huelga del 88 en la Universidad Complutense de Madrid, la ofensiva de ultraizquierda contra el Gobierno de Felipe González; aquellos episodios sumaban radicalidad política, marginalidad (es famosa la foto del pobre Cojo manteca), ingenuidad (el incomprensible jugar a rebeldes de algunos niños bien) y sobre todo, irresponsabilidad. Aparte de dejarnos sin clase buena parte del curso, aquellos sucesos dejaron los edificios hechos una pena, a los estudiantes divididos y la capilla profanada.

De todo esto me he acordado al conocer el episodio que tuvo lugar en la que fue mi Universidad la semana pasada. Ya saben, más de un centenar de radicales atacaron el local de una asociación de estudiantes (me da igual si eran de derechas o de izquierdas, la ideología no justifica la agresión) hiriendo a cinco de ellos.

En el último año, profesores de esta misma Universidad me han contado como los estudiantes se instalaron durante semanas en el rectorado como si fuera un campamento urbano, durmiendo y comiendo (jamón colgado, para más señas); y cómo mientras se producía la huelga de limpieza, universitarios reivindicativos de la enseñanza pública se dedicaban a tirar papeles y destrozar objetos para hacer más visible el lastimoso estado de pasillos, vestíbulos y aulas.

Paradojas de algunos que aseguran ser los defensores de la Universidad pública: ensuciar, agredir y comer jamón tirados en las instalaciones que pagamos todos con nuestros impuestos. La responsabilidad, por supuesto, es de quiénes han elegido como rector a quién han elegido. Es que el jugar a progres se paga caro; mejor dicho, nos cuesta un ojo de la cara.

(Foto proporcionada por el Foro Francisco de Vitoria al diario ABC)

Teresa García-Noblejas

Claves: , , ,

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Un comentario

  1. Maria de los Angeles29/11/2013 at 23:13Reply

    Los que incumplen las leyes deben pagar por ello. No se puede permitir que se haga politiqueria en los claustros. Es mas de ignorantes, que de gente que pretende educarse…si no les gusta, se se vayan y dejen estudiar a los que realmente quieren y sacar provecho de lo que se enseña. Siempre los radicales creyeron que se puede imponer las ideas por la fuerza, y eso precisamente es lo que los acerca peligrosamente a los terroristas!

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