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No me gusta lo que enseñan a mis hijos en clase

No me gusta lo que enseñan a mis hijos en clase

Escrito el 21/07/2014 con 5 Comentarios

El derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación que esté de acuerdo con sus convicciones morales y religiosas está recogido en las leyes nacionales e internacionales. De nuevo la Declaración Universal de Derechos Humanos nos recuerda en su artículo 26 que Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. Y la Carta de Derechos Fundamentales de la UE (artículo 14) afirma que:

Se respetan, de acuerdo con las leyes nacionales que regulen su ejercicio, la libertad de creación de centros docentes dentro del respeto de los principios democráticos, así como el derecho de los padres a garantizar la educación y la enseñanza de sus hijos conforme a sus convicciones religiosas, filosóficas y pedagógicas.

Y la Constitución Española recoge expresamente (artículo 27) que:

Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Esto implica que los alumnos no deben recibir formación que contravenga las convicciones morales y religiosas de las familias, siempre en el marco del respeto a la dignidad de las personas y a sus derechos fundamentales. Dicho de otra manera, ni las Administraciones educativas ni los educadores pueden imponer sus convicciones morales, ideológicas o religiosas a los alumnos. Otra cosa diferente es que las familias elijan religión o un centro educativo determinado para que formen a sus hijos en esas convicciones, pero es fruto de una elección libre de las familias y no imposición totalitaria.

¿Significa esto que hay multitud de temas que no se pueden abordar en la escuela porque son polémicos? No; significa que al tratar algunos temas conviene dar todas las visiones y no pretender imponer la del profesor como obligatoria y única. Por la misma razón, ni los gobiernos ni las administraciones educativas pueden imponer asignaturas o contenidos ideológicos obligatorios, como sucedió en el caso de la agonizante asignatura de Educación para la Ciudadanía, de carácter adoctrinador o moralizante. Que no tiene nada que ver con una educación cívica que enseñe a los alumnos el sistema político de su país y enseñe a ser ciudadanos responsables.

Especialmente cuidadosos hay que ser con las convicciones morales y religiosas. En relación con las primeras, hay un empeño de las Administraciones educativas y sanitarias por imponer un modelo de educación afectivo-sexual a todos los alumnos sin preguntar a los padres que opinan y si están de acuerdo. En este sentido, la todavía vigente Ley de salud sexual y reproductiva e interrupción voluntaria del embarazo incluye un capítulo de educación sexual que no se ha desarrollado de manera efectiva y esperemos que nunca se haga. Esta ley, todavía vigente, establece que se impondrá una educación sexual adecuada. Pero, ¿qué es una educación sexual adecuada? ¿La que dicta el gobierno de turno o la que desean los padres para sus hijos en función de sus convicciones morales y religiosas?

Independientemente de lo establecido por esa ley, en España lleva imponiéndose un modelo de educación afectivo-sexual que se introduce con diversos pretextos en las aulas. Por ejemplo, con el pretexto de educar para la igualdad (que es algo positivo, lógicamente) o la educación para la salud (también muy recomendable) se establecen como obligatorios paradigmas de comportamiento con los que no todos los padres están de acuerdo. Convendría, por tanto, al menos preguntarles y obtener su conformidad.

Teresa García-Noblejas

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5 comentarios

  1. Mariano Bailly-Bailliere Torres-Pardo22/07/2014 at 21:00Reply

    Teresa, a mi modo de ver hay un principio que habría que matizar más. Se trata de la limitación o no de los temas a tratar cuando afirmas

    “¿Significa esto que hay multitud de temas que no se pueden abordar en la escuela porque son polémicos? No; significa que al tratar algunos temas conviene dar todas las visiones y no pretender imponer la del profesor como obligatoria y única.”

    Para empezar, no creo que un profesor sea capaz de ofrecer todas las visiones sobre algunos temas por muy buena voluntad que tenga. Ni que lo pudiera hacer con neutralidad. Ni tan siquiera que fuera educativo que no se pronunciase y dejara al albur de los alumnos la opción por uno u otro enfoque.
    Pero estos problemas, a mi modo de ver, se disuelven negando la mayor: creo que hay temas -no son multitud los campos aunque pudieran considerarse muchos si se va descendiendo a sus consecuencias o casuística- que no deben tratarse en el colegio, por dos razones fundamentales: una, porque hay dimensiones sobre las que corresponde exclusivamente a los padres su tratamiento por ser parte de la libertad ideológica, moral y religiosa, y, dos, porque hay temas que, pedagógicamente, conviene tratarlos de modo individualizado, cara a cara, y no de modo grupal.
    Que pases unas merecidas vacaciones.

    • profesionalesetica22/07/2014 at 21:59Reply

      Muchas gracias por los comentarios. Tomo nota. Muy sensatos tus comentarios.

    • Luis Terrados Valderas23/07/2014 at 09:52Reply

      Sr. Rajoy y resto de implicados en esta discusión.

      Hay cosas que no es que no deban ser tratadas en el ámbito escolar, sino que han de hacerse con coherencia en relación a la formación recibida en el ámbito familiar; si no se hace así el / la receptor / a puede tener un soberano lío.

      Es por eso que quienes nos preocupamos de la formación de nuestros hijos, también nos preocupamos de elegir dónde la reciben, y hasta ahora la mejor solución (hablo por mi experiencia) es un centro concertado -que espero no privaticen por ser de ensañanza segregada-. Es la realidad.

      Aprovecho la oportunidad para decir: ABORTO NO!!!

      Luis Terrados Valderas.
      terrados@yahoo.com

  2. Mariano Bailly-Bailliere Torres-Pardo24/07/2014 at 02:49Reply

    Luis,
    me parece tan respetable llevar a los hijos a un centro de educación diferenciada como a uno mixto, concertado o público.
    En cualquier caso creo que hay temas cuya educación solo es responsabilidad -y obligación- de los padres. Ni los centros pueden suplantarnos ni nosotros confiarles la educación integral de nuestros hijos.
    El centro docente es subsiduario e importa mycho que secunde los principios de los oadres, pero no es quien para suplantarles, ni por defecto de aquellos. En tal caso debería advertirles de sus responsabilidades irrenunciables.
    Ojalá no tenga que escuchar el principio tan inmoral como presuntuoso “educamos a los hijos A PESAR de sus padres”.
    Cada uno en su cada y Dios en la de todos.
    Saludos,

  3. Luis Terrados Valderas06/04/2015 at 01:06Reply

    Muchas gracias por su puntualización, D. Mariano, aún así, es evidente que la educación es responsabilidad de la familia, pero también, que una buena coordinación con el centro educativo enriquece ese día a día y la experiencia que supone su educación. Muchas gracias.

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